Siempre.

Esto recién empieza, siempre. Así es toda la vida y todo trabajo y todo emprendimiento.

Y en ese empezar cada día hay, todavía, mucho por hacer. Ahí está el as bajo la manga del sector turístico: la posibilidad de repartir magia.

Sí. Todo el que trabaja en el sector turístico es un mago. Disney lo sabe muy bien. No se venden viajes, hospedajes, traslados, comidas, servicios, se vende toda una gran experiencia y eso se hace con una sola varita, la tuya.

Para que una experiencia sea grandiosa tiene que tener una cuota de magia. Y la magia está en cada destino, en cada paso que da el consumidor o cliente desde que contrata el viaje, empieza a armar la valija y disfruta los lugares elegidos hasta que vuelve (incluida la vuelta por qué trae recuerdos cargados de esa magia).

Espacir la magia es una tarea sencilla. Puedes empezar con un newsletter, un mail a tus contactos con pequeños detalles de lo que podría ser su próximo viaje, de los hospedajes con los que estás trabajando, cómo será el servicio de comida en ese destino y hasta —porqué no— un saludo o un video en vivo de cómo los están esperando los proveedores locales de ese destino.

Eso no es todo. Eres capaz de repartir mucha magia. Puedes asociarte con negocios de tu ciudad y facilitarle a tu cliente —una vez que adquiera el viaje—, un pendrive para que conserve sus recuerdos, una memoria virtual o un recetario para sacar buenas fotos. Debes planear estos actos como los principales de un show de magia, esos momentos en los que el público se queda con la boca abierta y se emociona con la sorpresa.

Los viajes próximos necesitarán de magia. Y la magia está en las pequeñas cosas: no es más que la capacidad de captar la atención de tu cliente/consumidor y sorprenderlo con el resultado.

Si aún tienes clientes que no se animan a viajar tendrás trucos reservados para deslumbrarlos en sus casas.

Entonces, repasemos algunas ideas para convertirte en mago:

-Inicia un newsletter utilizando Google fotos o Google earth y arma un itinerario personalizado para tus distintos grupos de clientes.

-Cuelga en tu web y redes sociales pequeños itinerarios con curiosidades. Puedes hacer videos breves con links a distintos lugares. Por ejemplo: día 1, “Visita el MET” y dejas el link a su visita virtual guiada; día 2, arma un video con fotos de los lugares que puede conocer en Nueva York y así, todo lo que se te ocurra. Si tiene niños puedes mostrarles cuáles serán los lugares favoritos de sus hijos. Si no viajará puedes armarles un recorrido virtual dejando pequeñas pistas para que le den ganas de visitarlo algún día.

-Crea viajes disparatados con distintas temáticas. Un viaje para convertirte en mago, un viaje para dormir esta noche, un viaje para iniciar el día con una actividad física, un paseo para conocer los animales más temerarios del mundo, una aventura por la tierra de los dinosaurios.

Y todo lo que se te ocurra. Puede que pienses que esto requiere mucha inversión o que parece imposible pero no lo es. Hay muchísimas aplicaciones gratuitas que te permitirán liberar tu creatividad y volver a creer en la magia o recordarla. Lo que necesitas es tiempo, un plan de acción, ganas de empatizar con tus clientes/consumidores, valentía para escuchar y anotar las ideas que se te ocurran y, la confianza que Walt Disney tenía en todo lo que hacía. Una de sus frases más difundidas es: “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te llevará adonde quieres llegar mañana”. Esto recién empieza, siempre.

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